martes, 3 de noviembre de 2009

La página en blanco aterra
como abismo
la escritura
escenificación
constante de mi muerte

sábado, 31 de octubre de 2009

un deberse

Me debo la escrita después de la muerte
tal vez hasta la náusea de las hojas
y el verde o el verme
la enredadera suelta
que se va comiendo las paredes

algo, algo,
cualquier cosa

Me debo la escrita
y el teque teque constante de las teclas
la palabra

un fonema tal vez
que me despierte

jueves, 12 de junio de 2008

Todo lo que tú quieras

La última vez que hablé con la abuela fue con prisa. Aquella tarde no lloré como siempre hacía cuando nos despedíamos. No lloré porque tenía prisa o porque algo me decía que faltaba poco para verla nuevamente y como ya le había pedido a Dios tantas extensiones para compartir con ella, pensaba que no le costaba nada concedérmelo. Faltaba muy poco para que regresara a casa. Le dije que la quería, como siempre le decía, pero la llamada iba a cortarse porque en el garaje del apartamento en el que vivo, no hay señal. Ella me respondió lo que siempre me decía: "Que Dios te dé todo lo que tú quieras, todo lo que tú quieras, todo lo que tú quieras." Tenía la manía de repetir las frases que conseguía decir porque el Altzheimer le había ido acabando poco a poco con el lenguaje y ya no podía nombrar las cosas. En aquel momento pensé que podía ser el último día que hablara con ella, pero no me lo creí y por eso no lloré. Cuando me dijeron semanas después que había muerto, no podía recordar cuándo había sido la última vez que habíamos hablado y para no sentirme mala nieta ni fuera de grupo con todas esas personas que recuerdan epifánicamente los últimos encuentros con los difuntos, no me costó otro remedio que inventarme esto.




También disponible en http://paraaportaralavagancia.blogspot.com

viernes, 30 de mayo de 2008

Lluvia


Llueve
como el fin precipitado de las cosas
sobre el silencio
matizado
de las plantas
Llueve
en la esquina
redonda verde y justa del pino
anunciando el cataclismo de las formas
en la sombra en la madera
en el llanto de los cristales que caen
en el derrumbe entero de las cosas

Llueve
en ejercicio de puente
invasión inundada
cielo derrumbado
en tierra
Llueve más eterno que el silencio
en entrega de la muerte a la muerte
en la opacidad hambrienta del espacio
en el pincel de tinta china sobre el lienzo
entre la ola la quilla el barco
los ojos y el agua
a veces en arrebato lento de furia
ahogando las raíces
borrachas de escarcha
en tortura de la tierra
obligada a tragarse
tanto fin
tanto mar dulce
desde otro espacio

Imagen tomada de http://www.flickr.com/photos/francisco_rosario/