sábado, 5 de diciembre de 2009

Entregarte

Quería entregarte
la pared alta
de silencio
por la que trepan las palabras
Desbordarme
por alguna abertura
venir desde el piso
los dedos por boca
las plantas de los pies
los callos
las burbujas
ir pasándome en reversa
los muslos
destruyéndome los dientes
quedándome sin boca

la lengua
intentando saber los huecos
mostrándote mis vísceras dislocadas
de adentro hacia afuera
volteada como camisa al revés
tendida al sol
para que vieras
la poca fibra muscular
violeta ya de tanto esfuerzo
estéril
de no querer sumarse
a la gordura
que tanto promovías
el amarillo grasiento
las adiposidades
añejas incrustadas
al reverso de la piel
los globos rosados
en los huecos oculares
que ligaron el sonido
de tus pasos
con este amor
de niña

Los grises
vericuetos del recuerdo
y del impulso
donde
tampoco
estaba
lo que no pude darte.

Otra deuda

Hace años te debo el poema
por el tiempo
y por la huella
por deberte los primeros
y las angustias

Hace años te debo un poema que te esculpa aunque sea en arenilla la nostalgia, aunque venga retrasado y sin memoria.
"Un poema que te sueñe como antes..."

Pero estos poemas no aspiran a nada
entonces te lo debo sin palabras

un párrafo, una notita,
una llamada, un fonemita
o mejor, nada...

viernes, 4 de diciembre de 2009

Blog

Darme a la lectura
como escrita
ponerme en petri dish
como cultivo
mirada, leída, examinada
como si desde allá
pudiera menguarse la distancia del acá terrible de mis adentros

Curiosa

Ya que me visitas a menudo... déjame unas cuantas palabras

Redefinición

Ser aquí se redefine a la deriva
no longer here

martes, 3 de noviembre de 2009

La página en blanco aterra
como abismo
la escritura
escenificación
constante de mi muerte

sábado, 31 de octubre de 2009

un deberse

Me debo la escrita después de la muerte
tal vez hasta la náusea de las hojas
y el verde o el verme
la enredadera suelta
que se va comiendo las paredes

algo, algo,
cualquier cosa

Me debo la escrita
y el teque teque constante de las teclas
la palabra

un fonema tal vez
que me despierte