sábado, 18 de noviembre de 2006

Sin toque de misterio

Alguna vez pensé que esta vida, por ser mía, estaría llena de algún misterio interesante que la haría vivible. Que tendría algo más que dar que esta simpleza en las palabras, que este malestar y que esta idea ridícula de ser especial. Y resulta que después de todo lo vivido, después de tanta gente que aún recuerdo vívidamente, después de tanto momento mío o tuyo o nuestro... nada ha dejado en mí ni un sólo aire de misterio. No guardo ningún secreto y aunque para muchos esa es la gran solución del acertijo, para mí, es un error imperdonable.

© Jara Ríos

2 comentarios:

Mariposa dijo...

Me sentí totalemte identificda con esto!

Tajalápiz dijo...

Pues bueno, creo que debemos de poner todo nuestro talento en la vida (como decía Wilde), pero ¿quién puede decir que una vida es insignificante? Hay tantos misterios en cada uno, tantos dolores, memorias, fracasos, éxitos, encontrar el hilo de todo ello no es fácil. Y bueno, escribir no resuelve tampoco ese problema, pero le añade misterio.